Como parte de su deber general de proporcionar un hogar seguro y habitable, el arrendador es responsable de garantizar que el sistema eléctrico de la propiedad sea seguro y apto para su propósito al inicio de un arrendamiento. Esto es una parte fundamental de las obligaciones de mantenimiento del arrendador. Sin embargo, las normas en los Países Bajos difieren de las de algunos otros países, y entender esto puede ayudar a gestionar las expectativas de un inquilino.
Sin certificado obligatorio para inquilinos
Un punto clave de diferencia, particularmente para quienes están familiarizados con el sistema del Reino Unido, es que no hay requisito legal para que un arrendador proporcione a su inquilino un certificado de inspección eléctrica periódica. Aunque todo el trabajo eléctrico debe cumplir con las normas de seguridad NEN 1010, no existe un proceso recurrente de inspección y certificación que el inquilino tenga derecho a ver.
El deber subyacente del arrendador
A pesar de la falta de un certificado obligatorio, sigue vigente el deber legal subyacente del arrendador. Debe entregar la propiedad con un sistema eléctrico seguro y que funcione correctamente. Esto incluye garantizar:
- El cableado es seguro y no está desactualizado o desgastado.
- Hay un número suficiente de enchufes para el uso normal.
- La caja de fusibles (
groepenkast) es moderna y está equipada con una característica de seguridad esencial llamada un dispositivo de corriente residual (aardlekschakelaar), que corta rápidamente la energía en caso de una falla para evitar la descarga eléctrica.
En las propiedades holandesas más antiguas, los sistemas eléctricos pueden estar desactualizados. Aunque no necesariamente ilegal, pueden no ser capaces de soportar la carga combinada de numerosos electrodomésticos modernos. El inquilino debe buscar señales de una caja de fusibles moderna durante una visita como indicio del estado del sistema.