Documentación del punto de partida para proteger el depósito del inquilino
La inspección de entrada, conocida en holandés como el initiële oplevering, es probablemente el evento más importante para proteger el depósito de seguridad del inquilino. Es una inspección conjunta donde el arrendador y el inquilino entrante recorren la propiedad completa juntos, documentando minuciosamente su estado antes de que el inquilino se mude. Los hallazgos se registran en un detallado opleveringsrapport (informe de inspección), que a menudo incluye fotografías. Este informe es luego firmado por ambas partes.
El documento más importante para el inquilino
El informe de inspección de entrada firmado sirve como la base oficial, legalmente reconocida, para el estado de la propiedad. Al finalizar el contrato de arrendamiento, el inquilino solo está obligado a devolver la propiedad en el mismo estado que se describe en este informe, con una tolerancia por desgaste normal (normale slijtage).
El proceso y lo que hay que buscar
Durante la inspección, el inquilino debe ser proactivo y minucioso. No permitas que el arrendador acelere el proceso. Revisa todo y asegúrate de que esté anotado en el informe:
- Arañazos en suelos o encimeras.
- Manchas en alfombras o paredes.
- Grietas en azulejos.
- El estado y la limpieza de todos los electrodomésticos.
- Si todas las luces y grifos funcionan correctamente.
Al mismo tiempo, las lecturas oficiales de los medidores (meterstanden) de gas, agua y electricidad se registran y se firman. Un inquilino diligente también tomará su propio conjunto de fotos con fecha o un video durante el recorrido como una capa adicional de prueba. La negativa del arrendador a realizar una inspección de entrada adecuada y detallada es una señal roja importante.