Más que solo el alquiler mensual
Una de las sorpresas más comunes e indeseadas para los nuevos inquilinos en los Países Bajos, especialmente los procedentes del extranjero, es la llegada de facturas de impuestos oficiales dirigidas directamente a ellos. Es un malentendido crucial suponer que el alquiler mensual cubre todos los cargos relacionados con la propiedad. La ley holandesa hace una distinción clara entre impuestos que son responsabilidad del propietario de la propiedad y aquellos que son responsabilidad del usuario (el inquilino). Como inquilino, usted es el 'usuario', y está legalmente obligado a pagar varios impuestos anuales directamente al municipio y a la junta regional de agua. Estos costos nunca están incluidos en su alquiler y deben presupuestarse por separado.
Impuestos del Propietario vs. Impuestos del Usuario: Una División Clara
El sistema holandés divide los impuestos municipales (gemeentelijke heffingen) en una porción del propietario y una porción del usuario. Esta división es clave:
- Responsabilidad del Propietario (
Eigenarendeel): El arrendador es responsable del actual impuesto a la propiedad, conocido como onroerendezaakbelasting (OZB). Este impuesto se basa en el valor oficial (WOZ-waarde) de la propiedad. Un arrendador nunca puede trasladar legalmente este costo a un inquilino residencial.
- Responsabilidad del Inquilino (
Gebruikersdeel): El inquilino, como residente registrado y 'usuario' de la propiedad, es facturado directamente por los servicios que consume. Los dos impuestos principales son:
- Impuesto de Recogida de Residuos (
Afvalstoffenheffing): Esto cubre el costo de la recogida y procesamiento de los residuos domésticos. Es una cuota anual fija, a menudo con una tasa ligeramente más baja para hogares unipersonales.
- Impuesto de Alcantarillado (
Rioolheffing): Esto cubre el mantenimiento del sistema de alcantarillado municipal.
El Inevitable Impuesto de la Junta de Agua (Waterschapsbelasting)
Además de los impuestos municipales, cada hogar también debe pagar impuestos a la Junta regional de Agua (Waterschap o Hoogheemraadschap). Esta factura también se envía directamente al inquilino. La porción 'usuario' de este impuesto, a menudo llamada la zuiveringsheffing, paga por el tratamiento de aguas residuales de su hogar. Esta factura, a menudo de varios cientos de euros, es otro costo de vida no negociable que está completamente separado de sus pagos de alquiler al arrendador. Estos impuestos son una parte inevitable del sistema holandés, y no pagarlos resultará en multas y procedimientos de cobro.