Seguridad a un precio
¿Qué es realmente?
Una 'garantía de ingresos por alquiler' (huurgarantie) no es un programa gubernamental, sino un servicio ofrecido por entidades comerciales, como aseguradoras especializadas o empresas de administración de propiedades (beheerders). Los propietarios pagan una cuota o un porcentaje del alquiler mensual a cambio de una promesa: si el inquilino no paga el alquiler, la empresa cubrirá la pérdida durante un cierto periodo. A primera vista, podría parecer una solución perfecta para un propietario con aversión al riesgo. Ofrece tranquilidad y transforma el flujo de ingresos variables de una propiedad en alquiler en un flujo más predecible y garantizado. Estos servicios suelen dirigirse de forma intensiva a propietarios nuevos o ausentes que se preocupan por las posibles complicaciones del cobro del alquiler y los costos legales de los procesos de desalojo.
La letra pequeña: exclusiones y costos
La realidad de estas garantías se encuentra a menudo en los detalles del contrato. La 'garantía' rara vez es absoluta. Exclusiones y condiciones comunes incluyen:
- Períodos de espera: La póliza puede no pagar el primer mes de morosidad.
- Límites de cobertura: La garantía podría limitarse a un número específico de meses (p. ej., 6 o 12 meses) por arrendamiento.
- Cribado estricto de inquilinos: La garantía suele ser válida solo si el propietario utiliza los propios servicios caros de verificación y selección de inquilinos del proveedor. Si el propietario encuentra un inquilino por su cuenta, la garantía puede no aplicar.
- Cumplimiento del proceso legal: El propietario debe seguir meticulosamente los procedimientos legales correctos para perseguir al inquilino que no paga. Cualquier error puede anular la garantía.
- Altos costos: La prima de tal garantía puede ser sustancial, a menudo oscilando entre el 4% y más del 8% del alquiler anual. Este costo se refleja inevitablemente en el precio del alquiler, lo que significa que los inquilinos están pagando indirectamente la tranquilidad del propietario.
Un propietario debe evaluar críticamente si el alto costo y las condiciones estrictas merecen la protección ofrecida, que puede no ser tan completa como sugieren los materiales de marketing.
La perspectiva del inquilino
Para un inquilino, el hecho de que un propietario tenga una garantía de ingresos por alquiler es en gran medida invisible. No cambia la obligación del inquilino de pagar el alquiler. Sin embargo, puede influir en el comportamiento del propietario. Un propietario con una garantía podría ser más rápido para iniciar procedimientos legales formales por pagos atrasados, ya que su póliza puede exigirlo para presentar una reclamación. Por el contrario, algunos sostienen que podría hacer que los propietarios sean menos exigentes en la selección de inquilinos, confiando en el seguro como una salvaguarda. Sin embargo, dado los estrictos requisitos de revisión que generalmente acompañan a estas pólizas, lo más probable es lo contrario: las propiedades gestionadas bajo estos esquemas a menudo tienen algunos de los procesos de solicitud más rigurosos e invasivos del mercado.