Aviso razonable y acuerdo mutuo
Cuando un arrendador necesite entrar en el apartamento del inquilino por una razón legítima que no sea de emergencia, deben proporcionar un aviso de recht van toegang (derecho de entrada). La ley exige que este aviso sea razonable y que la visita tenga lugar en un horario mutuamente acordado. Aunque el 'aviso razonable' no se define como un número exacto de horas, el estándar generalmente aceptado en los Países Bajos es un mínimo de 24 a 48 horas de antelación. Este aviso debe ser por escrito (el correo electrónico está bien) y debe declarar claramente la razón de la visita (p. ej., 'mantenimiento anual de la caldera', 'inspección de la fuga reportada') y la fecha y hora propuestas.
El derecho del inquilino a negarse y reprogramar
El horario propuesto por el arrendador es una solicitud, no una orden. El inquilino tiene pleno derecho a negarse al horario propuesto si le resulta inconveniente, por ejemplo, debido al trabajo u otros compromisos. Si el inquilino rechaza la propuesta inicial, debe sugerir fechas y horarios alternativos para demostrar su voluntad de cooperar. El arrendador no puede forzar la entrada basándose en su solicitud inicial. La visita debe programarse para una hora que sea conveniente para ambas partes durante el horario laboral normal. Un arrendador que exija acceso por la noche o en un domingo, por ejemplo, generalmente se consideraría irrazonable a menos que sea por una emergencia.
Reglas especiales para las visitas (Bezichtigingen)
Las reglas para proporcionar acceso para visitas por parte de posibles nuevos inquilinos o compradores son un punto común de conflicto. El inquilino está obligado a cooperar con estas visitas, pero bajo condiciones razonables. El arrendador no puede programar un flujo interminable de visitas individuales. La práctica aceptada es programar las visitas en bloques de tiempo agrupados (p. ej., dos tardes por semana durante unas pocas horas) para minimizar la interrupción al inquilino actual. El derecho del inquilino a disfrutar tranquilamente de su hogar continúa hasta el último día de su contrato de arrendamiento, y esto debe ser respetado por el arrendador.