Una cronología exigida por la ley
Durante muchos años, el plazo para la devolución de la fianza (borg) se definía de forma vaga como un 'período razonable', lo que llevó a que los propietarios retuvieran el dinero de los inquilinos durante meses sin justificación. Para combatir esto, la Wet goed verhuurderschap (Ley de buena tenencia de arrendadores) introdujo un plazo estricto vinculante para todos los nuevos contratos de alquiler celebrados después del 1 de julio de 2023. Los propietarios que no cumplan con este plazo violan directamente la ley y pueden ser denunciados ante el municipio.
Las reglas de 14 días y 30 días
La ley establece dos escenarios y plazos claros: 1. Regla de 14 días (Sin deducciones): Si el inquilino ha dejado la propiedad en buenas condiciones y no hay atrasos de alquiler u otros costos pendientes, el arrendador debe reembolsar la fianza completa dentro de 14 días desde la terminación del contrato de alquiler (la fecha oficial de finalización del contrato). 2. Regla de 30 días (Con deducciones): Si el arrendador tiene la intención de realizar deducciones de la fianza para cubrir los costos de daños o atrasos, tiene un máximo de 30 días desde el final del contrato para resolver la cuestión. Dentro de este plazo de 30 días, debe proporcionar al inquilino un desglose detallado completo de los costos (incluyendo copias de facturas de reparaciones) y reembolsar el saldo restante de la fianza. Un arrendador no puede simplemente indicar que se quedan con la fianza; debe proporcionar pruebas detalladas que justifiquen cada euro deducido.
Qué hacer si el arrendador se retrasa
Si su arrendador no cumple con estos plazos legales, tiene varias vías de acción. El primer paso es enviar al arrendador una demanda formal por escrito (ingebrekestelling), preferiblemente por correo certificado, recordándole su obligación legal y dándole un plazo final corto (p. ej., 7 días) para pagar. Si aún así no paga, puede iniciar un procedimiento de cobro legal o denunciarlo ante la nueva línea de denuncia de mala conducta de arrendadores de su municipio (meldpunt). La ley ha fortalecido significativamente la posición del inquilino, facilitando mucho hacer responsable a un arrendador negligente por la devolución oportuna de su fianza.