Una Práctica informal y arriesgada
Una 'Carta lateral' es un acuerdo hecho entre un arrendador y un inquilino que es independiente del contrato de alquiler principal. Se utiliza para registrar términos, condiciones o entendimientos que las partes no quieren incluir en el documento oficial de arrendamiento. Aunque las cartas laterales pueden ser vinculantes legalmente, son una práctica arriesgada y poco transparente que deben abordar con extrema precaución los inquilinos. El propósito principal de un contrato de arrendamiento formal es proporcionar un único, claro y completo registro de todo el acuerdo. Usar un documento separado e informal crea ambigüedad y aumenta el potencial de disputas futuras.
¿Por qué se utilizan las cartas laterales?
Un arrendador podría proponer una carta lateral por varias razones, ninguna de las cuales suele ser beneficiosa para el inquilino. Podrían usarla para hacer una promesa a la que no quieren estar legalmente vinculados en el contrato principal (p. ej., 'probablemente mejoraremos la cocina el año que viene'). Podrían usarla para documentar un descuento temporal del alquiler, tratando de mantener el alquiler 'oficial' más alto en el contrato principal para fines de hipoteca o valoración. O podrían usarla para establecer reglas que saben que son cuestionables legalmente, esperando que la naturaleza informal del documento oculte esto. Para un inquilino, casi no hay buena razón para aceptar una carta lateral. Cualquier acuerdo importante debe incorporarse formalmente en el contrato de arrendamiento principal o en un anexo firmado.
El riesgo de no ser ejecutable
El mayor riesgo para un inquilino es que las promesas hechas en una carta lateral pueden ser difíciles de hacer cumplir. Si surge una disputa, puede haber argumentos sobre el estatus legal de la carta lateral y si fue destinada a ser una parte vinculante del acuerdo global. Un juez tendrá que interpretar la intención de las partes, lo cual es mucho menos claro que hacer cumplir los términos claros de un contrato de alquiler único e integrado. El consejo escéptico es simple: si un acuerdo es lo suficientemente importante como para ser hecho, es lo suficientemente importante como para ser incluido en el contrato de arrendamiento oficial.



















