Alquiler de un espacio de trabajo, no de una casa
Un contrato de arrendamiento de oficina (huurovereenkomst voor kantoorruimte) es un tipo específico de arrendamiento comercial para un espacio destinado a ser utilizado para actividades empresariales administrativas, profesionales u otras actividades basadas en oficina. Al igual que todos los arrendamientos comerciales, es un contrato diseñado para uso comercial, no para vivir en una vivienda. La propiedad arrendada está legalmente designada como oficina y no cumple con los requisitos para una vivienda. El arrendatario en esta relación es típicamente una empresa o un profesional autónomo (ZZP'er), no un particular que busca un hogar. El marco legal que rige los arrendamientos de oficinas es fundamentalmente diferente del derecho residencial y está diseñado para facilitar transacciones comerciales, no para proteger el derecho de una persona a la vivienda.
Libertad de contrato y falta de protección
Los arrendamientos de oficinas pertenecen a la categoría más liberal del derecho de alquiler holandés, conocida como 'other commercial space' (overige bedrijfsruimte). El principio rector aquí es libertad de contrato (contractsvrijheid). Esto significa que casi todos los términos del arrendamiento—including el precio del alquiler, la duración del contrato, la frecuencia de los aumentos del alquiler y las condiciones para la terminación—son determinados por lo que el arrendador y el arrendatario negocian y escriben en el contrato de arrendamiento. A diferencia de los arrendamientos residenciales, hay muy pocas leyes obligatorias para proteger al inquilino. Por ejemplo, no existe un sistema de puntos para el alquiler, no hay un aumento máximo del alquiler, y el arrendador puede terminar el acuerdo al final del plazo fijo con relativa facilidad. Los derechos del inquilino están casi completamente definidos por el contrato que firman, por lo que una negociación cuidadosa y una revisión legal son esenciales para el inquilino empresarial.
La idoneidad para vivir
Es ilegal e impráctico vivir en un espacio alquilado bajo un contrato de arrendamiento de oficina. Legalmente, viola las leyes municipales de zonificación (bestemmingsplan). Prácticamente, un edificio de oficinas no está diseñado para la habitabilidad 24/7. Puede carecer de instalaciones de ducha adecuadas, una cocina funcional o un aislamiento acústico adecuado entre unidades. Los sistemas de calefacción y ventilación pueden estar desactivados fuera del horario comercial. Además, el propio contrato de arrendamiento contendrá cláusulas que hagan que el uso residencial sea una violación clara del contrato, lo que sería motivo de desalojo inmediato y posibles sanciones financieras.



















