La clave para acceder a toda esta red
Los Países Bajos cuentan con una red de transporte público altamente integrada, eficiente y extensa que abarca trenes, tranvías, metros y autobuses. La clave para acceder a todo este sistema es la OV-chipkaart (Tarjeta inteligente de transporte público). Se trata de una tarjeta inteligente única a nivel nacional que se utiliza para viajar en prácticamente todas las formas de transporte público, independientemente de la empresa operadora. Hay dos tipos principales de tarjetas: una anónima OV-chipkaart, que se puede comprar en las estaciones y recargar con crédito para viajes con pago por uso, y una personal OV-chipkaart, que incluye tu foto y nombre y está vinculada a una cuenta bancaria holandesa.
La tarjeta personal es en realidad el 'abono de transporte público'. No solo te permite usar el sistema de pago por uso, sino también cargar varios productos de viaje o 'suscripciones' (abonnementen).
Estas suscripciones son ofrecidas por las diversas empresas de transporte (como NS para trenes, o GVB para Ámsterdam) y ofrecen descuentos para rutas específicas, franjas horarias o viajes ilimitados dentro de un cierto periodo. Por ejemplo, un viajero que se desplaza diariamente podría comprar una suscripción mensual para su ruta de tren, mientras que un viajero frecuente por la ciudad podría comprar un pase anual de tranvía y autobús. La tarjeta personal también permite la recarga automática desde una cuenta bancaria, asegurando que nunca se te acabe el crédito.
Navegando por las peculiaridades del sistema
Aunque el sistema OV-chipkaart es muy eficiente, tiene peculiaridades que pueden confundir a los recién llegados. La norma más importante es la obligación de hacer inchecken al inicio de su viaje y uitchecken al final. Lo haces manteniendo la tarjeta junto a un lector de tarjetas en la estación o a bordo del vehículo. Omitir hacer uitchecken es un error común y costoso. Si no haces uitchecken, el sistema deducirá de tu tarjeta un depósito de embarque fijo y alto (p. ej., 20 € para trenes) en lugar de la tarifa real de tu viaje. Recuperar este dinero es posible, pero implica un proceso en línea engorroso.
Elegir la suscripción adecuada también puede ser una tarea desorientadora. La gran cantidad de opciones disponibles de distintos proveedores puede resultar abrumadora. La mejor elección depende por completo de tus patrones de viaje personales. Un turista o viajero ocasional se beneficia mejor con una tarjeta anónima o un pago sin contacto (donde esté disponible). Un viajero diario debe analizar cuidadosamente los costos y beneficios de las diversas suscripciones mensuales y anuales. Sitios web como el planificador de viajes oficial 9292 pueden ayudar a calcular los costos, pero se requiere cierto grado de investigación para asegurarte de no pagar de más. El sistema es un modelo de integración, pero exige un cierto nivel de diligencia por parte del usuario para utilizarlo de forma rentable.